¿Rumbo a la muerte del hombre por el calentamiento global?

¿Rumbo a la muerte del hombre por el calentamiento global?

A propósito de la reciente Cumbre Mundial sobre Cambio Climático, realizado en París, el Director de la revista “Desarrollo Indoamericano”, Jorge Emilio Sierra Montoya, lanza una voz de alerta.

 

 

 

¿Rumbo a la muerte del hombre

por el calentamiento global?

Por: Jorge Emilio Sierra Montoya(*)

 

Gases de efecto invernadero

Durante millones de años, los rayos del sol caían sobre la Tierra y ésta, al recibir el calor, los devolvía, como si fuera un espejo. Ahora no: ese calor se queda en gran parte, sin poder salir, bloqueado por una barrera en la atmósfera, que es precisamente el calentamiento global. Pero, ¿por qué? ¿Qué ocurre? ¿Y qué tan cierto es que este fenómeno nos tiene al borde de la extinción de la vida en el planeta y, por ende, de la humanidad?

Vamos por partes. El hecho en cuestión es causado por el consumo de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo, o por la deforestación y la quema de cultivos, que generan los llamados gases de efecto invernadero (como el anhídrido carbónico –CO2- y el metano, entre otros).

Pues bien, esos gases no son eliminados, cubren la atmósfera a modo de barrera e impiden la salida de los rayos del sol, los cuales se encargan de aumentar la temperatura a lo largo y ancho del planeta.

Diversos estudios demuestran la alta correlación entre ambos fenómenos, o sea, cómo la causa del calentamiento global es la excesiva emisión de dichos gases en las últimas décadas, desde 1.900 y, sobre todo, desde 1.990, cuando se dispararon las alarmas en el mundo, más aún cuando de seguir como venimos nos quedarían pocos años de vida a todos los seres humanos, sin excepción.

¡El panorama es apocalíptico!

 

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Las causas humanas

La industrialización basada en el consumo de combustibles fósiles (por ejemplo, la gasolina y el diesel para el transporte), así como la deforestación, son entonces la causa del calentamiento global por la generación masiva de gases de efecto invernadero. Sólo que también existen causas más específicas, que es preciso identificar.

El hombre, en primer lugar. Que es la causa última del problema, sin duda. Porque es quien emplea tales combustibles, sin medir las graves consecuencias de su consumo excesivo de gasolina con el uso de más y más carros, o por deforestar incluso con la quema de árboles, una costumbre por cierto milenaria de nuestros campesinos.

En el caso de los combustibles, la responsabilidad se extiende a los propios países y sus gobiernos por el mismo modelo de desarrollo o de industrialización que pusieron en marcha, al que ni siquiera son ajenas las naciones más atrasadas.

De hecho, los países desarrollados tienen más culpa por ser los mayores productores de energía basada en combustibles fósiles, desde Estados Unidos y Europa hasta los mercados emergentes como China, India y Brasil, que han registrado un fuerte dinamismo de su actividad industrial en los últimos años.

Y en cuanto a la deforestación, conviene explicar que las plantas absorben CO2, limpian el aire y liberan el oxígeno que necesitamos los seres vivos, pero al arrasar con ellas, especialmente en los centros urbanos, las funestas consecuencias no tardan en llegar.

Las “quemas”, a su vez, contaminan la atmósfera con gases nocivos (especialmente las plantas más grandes, como la caña de azúcar), contribuyendo así al efecto invernadero del calentamiento global. Es lo que pasa a diario en Colombia, donde los campesinos tienen la vieja costumbre de recurrir a esa práctica para limpiar la tierra, en ocasiones por su bajo costo.

En el mundo entero, claro está, los niveles de deforestación son bastante altos, mientras en países como Brasil se viene causando uno de los peores daños ecológicos con la destrucción de la selva amazónica para sembrar soya, aprovechando sus buenos precios internacionales. En efecto, la Amazonia brasilera, en nombre del desarrollo y la ampliación de la frontera agrícola, tiende a desaparecer para convertirse en zona desértica por la poca profundidad de la capa vegetal que tardó cientos de siglos para formarse.

Es todo lo contrario de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). El afán de lucro, de obtener cuantiosas ganancias a costa de la destrucción del medio ambiente y de poner en peligro la supervivencia de la humanidad, es lo que allí está en juego.

No es poca cosa, en verdad.

 

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Apocalipsis Now

En su visita a Colombia, Hans Küng, uno de los más importantes pensadores contemporáneos, alertó de nuevo sobre el riesgo de la autodestrucción del hombre por problemas como el calentamiento global.

“Esa posibilidad ya está encima, no sólo para nuestros nietos sino para las próximas dos décadas, es decir, en poco tiempo”, advierte Santiago Madriñán, presidente de Cecodes, el gremio que reúne en nuestro país a las más importantes empresas comprometidas con el desarrollo sostenible.

¿Cuál es el peligro, en definitiva? No tanto -explica- porque sea imposible vivir con una capa “de gases” en la atmósfera (que por cierto ya no se pueden reducir y sólo se ha buscado, desde el Protocolo de Kyoto, no incrementarlos), sino por los terribles efectos del calentamiento global.

El deshielo de los polos, glaciares y nevados, cuyas aguas van al mar y afectan, por tanto, su salinidad, causando la muerte de especies marinas, fuera de elevar el nivel de las mareas que provocan desbordamientos e inundaciones; el inminente cambio de la biodiversidad, generado por la modificación de los climas térmicos, y desastres naturales por doquier, como los huracanes y tsunamis, asociados a intensas temporadas de verano e invierno, nunca antes vistas.

Se  teme, en particular, por el enfriamiento de Europa ante la desaparición, causada por el cambio climático, de la Corriente del Golfo que sale desde México y atraviesa el Océano Atlántico para desembocar, desde tiempos inmemoriales, en el viejo continente.

Desiertos que se multiplican, cosechas que se pierden, inundaciones y sequías sin precedentes… Es como si de veras estuviéramos a las puertas del apocalipsis, de la muerte del hombre, de la destrucción total de nuestra civilización. ¡Apocalipsis Now!, para citar el título de una célebre película.

El mundo es consciente de la situación. Pero, aún se niega a reemplazar su modelo de desarrollo por los enormes costos o pérdidas que le representaría, cuando no por el inminente deterioro en la calidad de vida de muchas personas. Es lo que explica la negativa de Estados Unidos por suscribir Kyoto, a pesar de ser el máximo causante del problema por su avanzada industrialización basada en la quema de combustibles fósiles.

De seguir en éstas, al igual que los demás países (en primer lugar, los de mayor desarrollo), no habrá manera de evitar la catástrofe mundial, ahora a la vista.

¡Apocalipsis, ya!

 

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El Informe Stern

“Si el sector empresarial no asume esa responsabilidad, estaremos incubando la destrucción acelerada del planeta y la inviabilidad de la especie humana”, reconocen nuestras autoridades oficiales en coincidencia con las tesis expuestas por Cecodes.

Se admite, pues, que la vida del ser humano está en grave riesgo si no corrige las tendencias actuales por la emisión de gases de efecto invernadero, en especial por la mayor temperatura generada, al derretirse los glaciares y nieves perpetuas, al subir las mareas, al acabarse las fuentes de agua en los páramos y ecosistemas que allí se dan… Al estar en peligro, en fin, la sostenibilidad de nuestro planeta.

Pero, ¿qué tanto -cabe preguntar de nuevo- el fin está cerca, incluso a pocas décadas, o sea, a corto o mediano plazo, no en el largo plazo que algunos creen? Al respecto, se cita el Informe Stern, donde aparecen los horizontes de predicción para dichos efectos del cambio climático, según los estudios científicos de rigor.

El Informe establece en tal sentido que en el año 2.100 no habría sostenibilidad en el 30% del planeta, situación que obligaría a reubicar cientos de millones de personas que ahora viven en las áreas costeras.

“Está demostrado científicamente -afirman- que, si no reversamos la degradación ambiental y el calentamiento global, la humanidad enfrentará un verdadero cataclismo”.

El panorama es catastrófico, apocalíptico, digamos hasta el cansancio.

Sólo que el momento crítico no será entonces, a fines del presente siglo. No. “El momento crítico ya empezó”, se advierte con notoria preocupación.

La culpa es de todos

Ahí se requiere la debida responsabilidad ambiental de las empresas y los empresarios. Al fin y al cabo unas y otros son parte del problema del calentamiento cuando usan, en sus procesos industriales, combustibles generadores de los gases de efecto invernadero. Es urgente, en consecuencia, que aceleren la necesaria reconversión industrial con energías alternativas y una lucha frontal a la contaminación que generan, en cabal ejercicio de la cacareada Responsabilidad Social Empresarial.

Pero, la culpa no es sólo del sector empresarial, ni mucho menos. La hay igualmente de los mismos gobiernos por no asumir con suficiente decisión la tarea de contener tales emisiones.

Tienen culpa, además, los líderes políticos, de cuya agenda han excluido la agenda ambiental entre sus principales temas de atención, sin que esta acusación se restrinja a las condiciones locales, domésticas. El problema es universal, en definitiva.

Y tienen la culpa, por último, los propios ciudadanos, marcados por la indiferencia que los lleva a no exigir las medidas pertinentes, de los sectores público y privado, para enfrentar la terrible situación descrita.

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(*) Director de la Revista “Desarrollo Indoamericano”, Universidad Simón Bolívar (Barranquilla, Colombia) – jesierram@gmail.com

 

4 Comments

  • RICARDO GALLEGOS M
    1 May, 2016

    Estimados Amigos.
    Por la presente deseo preguntarles si este ar4ticulo lo puedo reenviar a personas co0nocidas y amigos.

    Atentamente

    Ricardo Gallegos M
    IMGAM CIA LTDA

  • RICARDO GALLEGOS M
    1 May, 2016

    buenas noches,
    Estimados senores;
    Realmente todo lo que se indica en este articulo es una verdad pero los politicos y los empresarios son la LACRA DE ESTA SOCIEDAD, ahora mismo con el precio del petroleo lo que se da realmente es un cambio de epoca, puesto que el PETROLEO A SIDO LA FUENTE DE INGRESOS DE LOS IGNORANTES Y CODICIOSOS, VAGOS. Felicitom vuestra enteresa por la defense del medio-ambiente y por un planeta preocupado por los que bienen luego de nosotros, SOLAMENTE EL EGOISMO DE ESTOS INDIVIDUOS NARCISISTAS, FALSOS LIDERES HACEN QUE LAS CONDICIONES CADA DIA EMPEOREN SIN PENSAR EN EL FUTURO.

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